Paso 2 | Lección 4 – ¿Cómo permanecer en Cristo?

La vida que permanece

1.

Juan 15:5

5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Pregunta de reflexión 1

En el ajetreo de la vida diaria, es fácil intentar avanzar con nuestras propias fuerzas hasta agotarnos. Según Juan 15:5, ¿en qué área de tu vida (trabajo, estudios o familia) sientes que has estado intentando “dar fruto” por tu cuenta, ignorando que separados de la Vid es imposible lograrlo?

2.

Juan 15:2

2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

Pregunta de reflexión 2

A veces Dios quita de nuestro camino cosas, relaciones o planes que nos gustan, pero que nos quitan energía espiritual. Al pensar en tus desafíos actuales o en esos “tragos amargos”, ¿puedes identificar alguna “poda” que el Señor esté haciendo en tu carácter para que puedas crecer con más fuerza y salud?

3.

Hebreos 12:6

6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.

Romanos 5:3-5

3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Pregunta de reflexión 3

La disciplina de Dios no es un castigo de un juez enojado, sino la corrección de un Padre que nos ama. Según Hebreos 12:6 y Romanos 5:3-5, ¿cómo cambia tu perspectiva sobre tus problemas actuales al saber que esa presión está produciendo en ti paciencia y una esperanza que no te dejará avergonzado?

Los resultados de la permanencia en Cristo

1.

Juan 15:7

7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

2.

Juan 15:8

8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

3.

Juan 15:9-11

9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

Pregunta de reflexión 4

Muchos piensan que la obediencia es una carga, pero Jesús la conecta directamente con un “gozo cumplido”. ¿Hay algún mandamiento o principio bíblico que te esté costando seguir hoy? ¿Cómo crees que cambiaría tu estado de ánimo si decides confiar y obedecer, permaneciendo así en Su amor?

4.

Juan 15:16

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

Pregunta de reflexión 5

Jesús te eligió con un propósito específico: que tu vida deje una huella que no se borre. Según Juan 15:16, ¿qué acción concreta puedes realizar mañana para ser un “pescador de hombres” en tu entorno y compartir con alguien más lo que Dios está haciendo en ti?

5.

Mateo 4:19

19 Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

Gálatas 5:22-23

22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Pregunta de reflexión 6

El “fruto” que Dios busca en ti tiene que ver con quién eres (tu carácter) y qué haces por otros. Al revisar la lista de Gálatas 5:22-23, ¿cuál de esos rasgos (paciencia, bondad, dominio propio, etc.) crees que Dios quiere trabajar más profundamente en ti durante esta semana?

Efesios 5:9

9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad)

Filipenses 1:11

11 llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.