Paso 1 | Lección 5 – Aprender a orar

Recurso de Inicio

 

Ver Video: La oración

¿Qué es orar?

1.

Hebreos 4:16

16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Pregunta de reflexión 1

A veces nos acercamos a Dios con miedo o vergüenza por nuestros errores, pero la Biblia nos invita a acercarnos al “trono de la gracia” con confianza. Si hoy pudieras hablar con Dios con la misma naturalidad y transparencia con la que un niño pequeño le cuenta todo a su papá, ¿qué sería lo primero que le dirías?

2.

Efesios 2:4-5

4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),

Efesios 2:8

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

1 Pedro 5:7

7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Pregunta de reflexión 2

La oración es el lugar donde “vaciamos” nuestra mochila de ansiedades. Al cerrar tus ojos para orar, ¿qué preocupación específica te está robando la paz hoy? ¿Eres capaz de visualizar cómo se la entregas a Dios, confiando en que Él tiene cuidado de ti?

3.

Salmo 62:8

8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.

Salmo 65:2

2 Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.

Proverbios 15:8

8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; mas la oración de los rectos es su gozo.

4.

Salmo 27:8

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

Juan 4:23

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

¿Cómo orar?

Video: La relación supera a la fama
1.

Romanos 8:26-27

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Pregunta de reflexión 3

A veces no oramos porque simplemente “no sabemos qué pedir” o nos sentimos confundidos. ¿Te consuela saber que el Espíritu Santo conoce tu corazón y traduce tus sentimientos ante Dios? ¿Cómo cambiaría tu vida de oración si dejaras de preocuparte por “decir las palabras correctas” y simplemente dejaras que el Espíritu interceda por ti?

2.

Salmo 145:18

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras.

Mateo 6:5-7

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

Pregunta de reflexión 4

Jesús nos enseña que la oración no se trata de usar palabras rebuscadas para impresionar a otros, sino de sinceridad en lo secreto. ¿Sueles orar de forma diferente cuando estás en público que cuando estás a solas? ¿Qué paso puedes dar para que tu tiempo privado con Dios sea más honesto y menos “formal”?

Mateo 21:22

22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Filipenses 4:6

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

3.

Hechos 4:24-30

24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; 25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? 26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. 27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. 28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. 29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, 30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

4.

Juan 17:1-26

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2 como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. 6 He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, proceden de ti; 8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. 13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guárdelos del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. 20 Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

5.

Mateo 6:6

6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Mateo 18:20

20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Lucas 11:9-13

9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Juan 14:13-14

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Pasos para lograr una vida de oración efectiva

1.

Juan 15:7

7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

2.

Santiago 4:2-3

2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

3.

Mateo 21:22

22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

4.

1 Juan 5:14-15

14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Pregunta de reflexión 5

Santiago nos advierte que a veces pedimos mal porque solo buscamos nuestros propios antojos. Al revisar tus peticiones recientes, ¿cuántas de ellas buscan que se haga la voluntad de Dios y cuántas son solo para tu comodidad? ¿Cómo puedes alinear tus deseos con lo que Él quiere para tu vida?