La desobediencia del rey Saúl
Describa qué razonamiento usó el rey Saúl para justificar su acción (vs. 7-9).
1 Samuel 15:7-9
7 Y Saul hirió a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al oriente de Egipto.
8 Y tomó vivo a Agag rey de Amalec, pero a todo el pueblo mató a filo de espada.
9 Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y de las vacas, de los animales engordados y de los carneros, y a todo lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron.
La verdad principal está declarada en el versículo 22. ¿Cuál es?
1 Samuel 15:22
22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
Reflexión 1
A veces justificamos una “desobediencia parcial” diciendo que hicimos la mayor parte de lo que Dios nos pidió o buscando buenas intenciones para disculparnos. ¿En qué área de tu vida cotidiana (en tu trabajo, familia o hábitos) estás negociando con Dios en lugar de rendirle una obediencia total y sincera?
Romanos 8:32
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Reflexión 2
El rey Saúl intentó encubrir su falta de obediencia realizando sacrificios religiosos y culpar a otros para quedar bien. Cuando sabes que has fallado en algo que Dios te pidió, ¿tiendes a poner excusas “espirituales” o reconoces tu falta con humildad para corregir el rumbo?
A menudo tememos obedecer a Dios porque pensamos que sus planes arruinarán nuestros propios proyectos o sueños personales. ¿Qué temor o inseguridad te está impidiendo entregarle el control total de alguna decisión importante al Señor esta semana?
La obediencia de Pablo
Lea Hechos 9:1-22.
Hechos 9:1-22
1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,
2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.
3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.
8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco,
9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14 y aun aquí tiene facultad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recobró al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.
19 Y habiendo tomado alimento, recobró las fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
20 Enseguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios.
21 Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es este el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?
22 Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.
¿Cómo piensa usted que la obediencia de Pablo ilustra el principio establecido en 1 Samuel 15:22?
1 Samuel 15:22
22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
Hechos 9:15-17
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.
Reflexión 3
Ananías sintió miedo de ir a buscar a Pablo porque conocía su peligroso pasado, pero su decisión de obedecer abrió la puerta para que la vida de Pablo fuera transformada. ¿A qué persona en tu entorno has evitado acercarte por prejuicio o temor, y cómo puedes dar hoy un paso de obediencia para ser un puente de bendición en su vida?
Juan 16:13
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Reflexión 4
Pablo rindió su vida de inmediato al Señor tras su encuentro con Él, cambiando por completo el rumbo de su historia. Si miras tu desarrollo de carácter hoy, ¿en qué actitud o hábito específico se nota claramente que has comenzado a atender la voz de Dios y no la de tu propia voluntad?
Aplicación personal:
Hechos 9:13-15
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel.
Reflexión 5
Ponte por un momento en los zapatos de Ananías cuando Dios le pidió acercarse a Saulo, alguien famoso por hacerle daño a los creyentes. ¿Alguna vez has sentido miedo o incomodidad al tener que acercarte a alguien difícil o perdonar a quien te dañó? ¿Qué paso de fe necesitas dar para superar ese temor y hacer lo correcto?
2 Corintios 10:5
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
Reflexión 6
A veces pensamos que obedecer a Dios es solo cumplir reglas cuando nos conviene o cuando es fácil. Sin embargo, la verdadera obediencia se demuestra cuando Dios nos pide hacer algo que cuesta a nuestro orgullo o comodidad. ¿Qué es lo que más te cuesta entregarle a Dios hoy para demostrarle que confías plenamente en Él?
Es muy fácil notar las fallas en los demás y señalar sus errores, pero la madurez espiritual empieza cuando examinamos nuestro propio corazón. ¿Existe algún hábito, pensamiento o actitud en tu día a día (como el enojo, el chisme, la soberbia o la impureza) que sabes que no agrada a Dios y que necesitas empezar a corregir hoy mismo?





