Paso 4 | Lección 2 – ¿A quién orar?

¿A quién oramos?

Mateo 6:6

6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Reflexión

Jesús nos enseñó a orar sinceramente, no para impresionar a los demás ni repitiendo palabras de memoria. ¿Hay algún área de tu vida en la que sientas que no has sido del todo honesto o transparente con Dios al orar? ¿Qué te frena a abrirle tu corazón por completo?

1 Crónicas 29:11-12

11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.
12 Las riquezas y la honra proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.

Mateo 6:9

9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Reflexión

R. A. Torrey nos recuerda que muchas veces “oramos” pero con la mente distraída, sin estar conscientes de quién es Dios. Pensando en tus momentos de oración esta semana, ¿estás hablando realmente con Dios o solo repitiendo peticiones en automático? ¿Qué hábito práctico vas a cambiar hoy para preparar tu corazón antes de hablarle a Dios?

A veces acudimos a la oración buscando respuestas mágicas, pero Jesús nos enseñó que la oración eficaz nace del deseo sincero de alinearnos con la voluntad del Padre. Si revisas el motivo principal de tus oraciones recientes, ¿estás buscando que Dios haga tu voluntad o estás dispuesto a rendir la tuya a la de Él? ¿De qué manera práctica se notará ese cambio de actitud en tu vida diaria?

Juan 16:23

23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.


¿Por medio de quién oramos?

Juan 14:6

6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

1 Timoteo 2:5

5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

Hebreos 4:14-16

14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Reflexión

Jesús nos dio el privilegio de acercarnos al Padre en su nombre, no por nuestros propios méritos, sino por lo que Él ya hizo por nosotros. Cuando te presentas ante Dios, ¿te cuesta creer que Él te escucha debido a tus fallas pasadas, o dependes plenamente de lo que Jesús logró por ti? ¿Cómo cambia esta verdad tu confianza para hablar con Dios hoy?

1 Juan 3:21-23

21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;
22 y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

Salmo 66:18

18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, El Señor no me habría escuchado.

Reflexión

En nuestra cultura actual es común guardar resentimiento o dejar “pequeños detalles” sin resolver, pero la Biblia enseña que guardar faltas o actitudes incorrectas interrumpe nuestra cercanía con Dios. ¿Hay algún hábito, pensamiento o actitud guardada en tu corazón que sabes que necesitas confesar y soltar hoy para experimentar libertad y paz en tu oración?

Juan 15:16

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

Juan 16:23

23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

Juan 20:31

31 Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

Hechos 2:38

38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

Hechos 3:6, 16

6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
16 Y por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Hechos 4:10, 30

10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.

Hechos 19:17

17 Y esto fue notorio a todos los que habitaban en Efeso, así judíos como griegos; y cayó temor sobre todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús.

Hechos 4:12

12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Marcos 9:37

37 El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí sino al que me envió.

Filipenses 2:5-11

5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

1 Juan 5:13-15

13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Efesios 5:20

20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Colosenses 3:17

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

Juan 15:16, 17

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

Santiago 4:3

3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Juan 14:13

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.


¿Por medio de quién debemos orar?

Romanos 8:26-27

26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Romanos 5:18

18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

Filipenses 4:6-7

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

1 Pedro 5:7

7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Reflexión

A menudo intentamos llevar el peso de la ansiedad, las deudas, el trabajo o los problemas familiares por nuestras propias fuerzas antes de entregárselos a Dios. ¿Cuál es esa preocupación específica que te quita la paz hoy? ¿Qué paso concreto vas a dar esta semana para soltar esa carga en oración y confiar verdaderamente en el cuidado de Dios?

Aplicación Personal

A veces tratamos la oración como si fuera un número de emergencia para momentos de crisis o una lista de peticiones, en lugar de una conversación constante con Dios. Mirando tu rutina diaria, ¿qué es lo que más te cuesta al intentar hablar con Él con regularidad y qué paso sencillo darás esta semana para solucionarlo?

A menudo buscamos ayuda en amigos, redes sociales o nuestras propias fuerzas antes de hablar con Dios. ¿En qué situaciones de tu vida tiendes a dejar la oración como “último recurso” en lugar de tu primera opción?

1 Tesalonicenses 5:16-18

16 Estén siempre alegres.
17 Nunca dejen de orar.
18 Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.