0 Preparación | Lección 3 – La Muerte de Jesucristo

La necesidad de la muerte de Jesucristo

1.

Romanos 3:10–12

10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Romanos 3:23

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

Pregunta de reflexión 1

Si hoy hicieras un inventario honesto de tu vida, ¿en qué áreas te resulta más difícil admitir que necesitas ayuda? Según lo que hemos leído, ¿por qué es imposible que logremos ser “suficientemente buenos” por nuestro propio esfuerzo para acercarnos a Dios?

2.

Romanos 6:23

23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

El resultado de la muerte de Cristo

Video: El Propósito del Sacrificio de Jesús
1.

2 Corintios 5:21

21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

2.

Marcos 8:31–32

31 Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. 32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle.

3.

Hebreos 12:2

2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Pregunta de reflexión 2

Jesús enfrentó el dolor de la cruz con “gozo” porque sabía que el resultado sería recuperarte a ti. Cuando enfrentas sacrificios o decisiones difíciles en tu carácter, ¿qué motivación te ayuda a seguir adelante: el miedo a fallar o la alegría de saber que ya eres amado por Dios?

4.

Romanos 3:25

25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

1 Juan 4:10

10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

5.

1 Pedro 3:18

18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;

6.

Colosenses 1:21–22

21 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22 en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;

Pregunta de reflexión 3

Antes de conocer el sacrificio de Jesús, nuestra actitud o acciones nos alejaban de Dios. Ahora que has sido reconciliado y presentado como “sin mancha”, ¿qué aspecto de tu lenguaje o trato con los demás debería cambiar para reflejar esa nueva identidad de paz que tienes con Dios?

Romanos 5:10–11

10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

La gran importancia de la muerte de Cristo

1.

Hechos 16:31

31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

2.

Efesios 2:8–9

8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

Pregunta de reflexión 4

A menudo tratamos de “ganarnos” el favor de las personas o de Dios haciendo buenas obras. Si la salvación es un regalo (un don) que no se puede comprar, ¿cómo cambia esto la forma en que te ves a ti mismo cuando cometes un error? ¿Sigues intentando “pagar” tu deuda o descansas en Su gracia?

Aplicación personal

Juan 3:18

18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

1 Juan 5:11–12

11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

Pregunta de reflexión 5

La Biblia dice que el que “tiene al Hijo, tiene la vida”. En términos prácticos para tu semana, ¿cómo se nota que tienes esa “vida” dentro de ti? ¿En qué situaciones específicas necesitas que la vida de Jesús tome el control de tus reacciones hoy?